04 septiembre 2015

Wikileaks: el Ministerio de Asuntos Exteriores alemán no se libra de la NSA por Pierre Alonso y Julian Assange (Libération)

WikiLeaks : le ministère des Affaires étrangères allemand n'échappe pas à la NSA 
por Pierre Alonso y Julian Assange (Libération)
Wikileaks: el Ministerio de Asuntos Exteriores alemán no se libra de la NSA 
Nuevos documentos publicados por WikiLeaks muestran que Estados Unidos también ha espiado el Ministerio de Asuntos Exteriores alemán y su antiguo inquilino, incluyendo sus teléfonos móviles.
«Washington está siempre escuchando a sus amigos. Nuevos documentos publicados por WikiLeaks en colaboración con Libération, Mediapart y Süddeutsche Zeitung muestran que la poderosa Agencia de Seguridad Nacional (NSA) ha escuchado a conciencia a los principales responsables y oficinas del Ministerio de Asuntos Exteriores alemán, tanto las líneas fijas como las de teléfonos móviles,  incluidas las del ex ministro, Frank-Walter Steinmeier, en el cargo desde 2005 hasta 2009.

Anteriores revelaciones de Wikileaks demostraron que la cancillería y su inquilina, Angela Merkel, fueron espiados por la NSA durante mucho tiempo, a veces desde las representaciones diplomáticas de Washington en las propias capitales europeas, a veces a través de Gran Bretaña. Que la agencia estadounidense también estaba interesada en los grandes contratos negociados por Francia. Y, por supuesto, que Washington había escuchado a tres presidentes franceses. Los documentos publicados hoy confirman los esfuerzos realizados por los Estados Unidos para saberlo todo de la política exterior de su "aliado" alemán, en el momento en que el que ambos países se aproximaban. 
Amistad reencontrada
Estamos en el año 2005. Después de los aún recientes años Schröder-Bush -el canciller socialdemócrata alemán se había opuesto firmemente a la guerra de Irak- comienza una nueva era en las relaciones germano-estadounidenses. Merkel asume el cargo el 22 de noviembre. Unos días más tarde, su nuevo ministro de Relaciones Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, vuela a Washington para una visita oficial. Esta debe sellar la amistad reencontrada entre los dos estados.
"Merkel ha dicho una prioridad de su gobierno sería establecer una buena relación con Washington", revela, entonces, Der Spiegel. Una nota de análisis clasificada de alto secreto de la NSA, lo confirma: a partir de interceptaciones de comunicaciones (SI por "special intelligence" figurara en el encabezado de la nota) del "personal diplomático alemán", los servicios estadounidenses se enteran de que "Steinmeier se mostró satisfecho con los resultados de su primera visita a Washington [y] describe como muy bueno el estado de ánimo durante las discusiones con funcionarios de Estados Unidos." Steinmeier apunta también "Washington pone grandes esperanzas en el nuevo gobierno [Alemán]."
Un espionaje que viene de lejos
La única nube en el horizonte: los vuelos secretos de la CIA en Europa para la transferencia y desplazamiento de prisioneros fuera de todo marco legal y de cualquier procedimiento oficial. Steinmeier no ha "conseguido una respuesta definitiva del Departamento de Estado de Estados Unidos acerca de las informaciones en la prensa sobre vuelos de la CIA a través de Alemania con destino a prisiones secretas que serían utilizadas para interrogar a sospechosos de terrorismo" . Punto importante: "Steinmeier parece aliviado" por el silencio, dice la nota. Con la esperanza de impulsar las relaciones con Estados Unidos, el ministro de Relaciones Exteriores no tenía prisa en enfrentarse a un escándalo al menos embarazoso.
Leer en sitio de WikiLeaks
Este nuevo impulso en la relación entre Berlín y Washington no impedirá evidentemente a los EE.UU. continuar su espionaje a gran escala. Un extracto de la base de datos de la NSA enumerando los "selectores", los objetivos de vigilancia, publicado el lunes por WikiLeaks muestra que el Ministerio de Asuntos Exteriores alemán fue tomado ampliamente como objetivo, tanto en Berlín como en Bonn, la antigua capital de la República Federal de Alemania, objeto de una espionaje que viene de lejos.
"Requisitos de información"
Entre los objetivos se incluyen el propio ministro Steinmeier, en su teléfono móvil de Asuntos Exteriores y del SPD, su partido. Aparecen también varios altos funcionarios del Ministerio, según las comprobaciones realizadas en colaboración con el diario Süddeutsche Zeitung: Jürgen Borsch, que ocupó el puesto durante los años centrales de la crisis entre 2005 y 2013, Viktor Elbling, Comisario de Política Internacional de la Energía desde 2006, Bernhard Graf von Waldersee, embajador en Uruguay y después director general para América Latina y el Caribe desde 2009, Peter Ammon, Secretario de Estado entre 2008 y 2011 y luego embajador en Washington, Dirk Stockhausen, a cargo de las Naciones Unidas entre 2008 y 2011.  
Todos están conectados a teléfonos móviles, como la mayor parte de los veinte objetivos que aparecen en el extracto de la base de datos. Números estándar y de secretarías clave también aparecen en los selectores y un fax. Todos ellos han sido añadidos en función de "las necesidades de información" formuladas desde 2002 y casi la mitad están clasificados como de prioridad 2, es decir alta.» 
La lista de "selectores". Leer sobre el sitio de WikiLeaks.