11 julio 2015

Exclusiva. Cómo Francia escucha (también) al mundo por Vincent Jauvert (Le Nouvel observateur)

EXCLUSIF. Comment la France écoute (aussi) le monde 
por Vincent Jauvert (Le Nouvel observateur
Exclusiva. Cómo Francia escucha (también) al mundo 
Revelaciones sobre un plan integral de la Dirección General de Seguridad Exterior (DGSE) para interceptar comunicaciones internacionales a través de cables submarinos: iniciado en secreto por Nicolas Sarkozy, acaba de ser legalizado con toda discreción por François Hollande.
«No es sólo la Agencia de Seguridad Nacional (NSA). Francia también escucha al mundo. Después de una investigación de varias semanas, el "Obs" revela que:
- A principios de 2008, Nicolas Sarkozy autorizó a la DGSE espiar las comunicaciones internacionales a través de los cables submarinos que unen Europa con el resto del mundo. Se puso en marcha por el servicio secreto un plan quinquenal de 700 millones de euros (2008-2013) con el fin de instalar estaciones de interceptación en el punto de entrada de los cables a Francia (sobre todo en Marsella, Penmarch y Saint-Valéry-en-Caux).
- Al menos cinco cables mayores fueron intervenidos durante este período con la ayuda de la operadora Orange y el grupo Alcatel-Lucent: el TAT14 con dirección a los Estados Unidos; el I-Me We a la India; el Sea-Me-We 4 al sudeste asiático; y el ACE a África Occidental. 

- La DGSE ha firmado una gran acuerdo de cooperación con el GCHQ británico. Figura como un anexo secreto al tratado de defensa de Lancaster House firmado el 2 de noviembre de 2010 por Nicolas Sarkozy y David Cameron.
- François Hollande ha autorizado a la DGSE a ampliar estas operaciones a otros cables en un nuevo plan quinquenal (2014-2019). El artículo L-854-1 de la nueva Ley de Inteligencia busca legalizar a escondidas estas operaciones.
Se trata de un plan "top secret" expuesto aquí por primera vez. Un proyecto de la Dirección General de la Seguridad Exterior (DGSE) autorizado por Nicolas Sarkozy hace siete años, y continuado bajo François Hollande, lo que explica su sorprendente moderación después de haberse revelado que fue sometido a escuchas telefónicas por la NSA. Una vasta empresa de espionaje francesa que la ley de inteligencia, aprobada el 24 de junio, acaba de legalizar implicitamente. 
"L’Obs" ha podido reconstruir esta historia en la sombra gracias a los testimonios anónimos de varios funcionarios y ex funcionarios. Se trata de estaciones clandestinas instaladas por la DGSE en la costa francesa para "escuchar" los cables submarinos, de la complicidad de grandes empresas francesas, acuerdos secretos entre el servicio de Francia y sus homólogos de habla inglesa y la indigencia de control parlamentario... 
El caso se inició a principios de enero de 2008, en la oficina del Jefe de Estado en el Elíseo. Nicolas Sarkozy ha reunido al primer ministro, François Fillon, el jefe de la DGSE, Pierre Brochand, y algunos colaboradores. En el menú: el futuro de los servicios especiales franceses. ¿Su problema? Se convirtieron en (casi) sordos. Tienen cada vez más difícil escuchar las comunicaciones globales...»