01 agosto 2015

9 mitos sobre la crisis griega por James K. Galbraith (Politico)

9 myths about the Greek crisis 
por James K. Galbraith (Politico
9 mitos sobre la crisis griega
«Los ciudadanos griegos se enfrentan a un referéndum el domingo que podría decidir la supervivencia de su gobierno electo y el destino del país en la zona euro y Europa. En sentido estricto votan si aceptar o rechazar los términos dictados por sus acreedores la semana pasada. Pero ¿qué está en juego de verdad? Las respuestas no son las que se podría pensar. 
He tenido una visión cercana del proceso, tanto desde EE.UU. como desde Atenas, después de haber trabajado durante los últimos cuatro años con Yanis Varoufakis, ahora ministro de Finanzas griego. Me he dado cuenta de que hay muchos mitos que circulan sobre esta crisis; aquí hay nueve que los estadounidenses deberían conocer.
1. El referéndum es sobre el Euro. Tan pronto como el primer ministro griego Alexis Tsipras anunció el referéndum, François Hollande, David Cameron, Matteo Renzi, y el vicecanciller alemán Sigmar Gabriel dijeron a los griegos de que un "no" equivaldría a que Grecia abandone el euro. Jean-Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea, fue más lejos dijo: "no" significa salir de la Unión Europea. De hecho, el gobierno griego ha declarado muchas veces que -sí o no- está irrevocablemente comprometido con la Unión Europea y el euro. Y legalmente, de acuerdo con los tratados, Grecia no puede ser expulsada de ninguna manera.
2. El FMI ha sido flexible. La director gerente del FMI, Christine Lagarde, afirma que su institución ha mostrado "flexibilidad" en las negociaciones con los griegos. De hecho, el FMI no ha concedido casi nada durante cuatro meses: no en lo que respecta a los impuestos, las pensiones, los salarios, la negociación colectiva o el importe de la deuda de Grecia. El jefe negociador griego Euclides Tsakalatos hizo circular una nota informativa desglosando los detalles, y concluye: "Entonces, ¿qué piensa el gobierno griego sobre la flexibilidad propuesta por las instituciones? Que sería una gran idea".
3. Los acreedores han sido generosos. Angela Merkel ha llamado a las condiciones ofrecidas por los acreedores "muy generosas" para Grecia. Pero, de hecho, los acreedores han seguido insistiendo en un programa de austeridad devastador, predicando un objetivo de superávit presupuestario que Grecia no puede cumplir, y la continuación de las políticas draconianas que ya han costado a los griegos más de una cuarta parte de sus ingresos y han sumido al país en la depresión. La reestructuración de la deuda, que es obviamente necesaria, también se ha negado. 
4. El Banco Central Europeo ha protegido la estabilidad financiera griega. Un banco central debe proteger la estabilidad financiera de los bancos solventes. Pero desde principios de febrero, el BCE interrumpió la financiación directa de los bancos griegos en vez de alimentarlos por goteo con liquidez dadas las condiciones especiales de "emergencia". Esto promovió una lenta fuga de capitales y paralizó la actividad económica. Cuando las negociaciones fracasaron, el BCE puso límites a la asistencia, lo que provocó una estampida bancaria y les dio una excusa para imponer controles de capital y efectivamente cerrarlos.
5. El gobierno griego está poniendo en peligro su alianza americana. Esta es una preocupación particular de algunos conservadores estadounidenses, que ven un gobierno de izquierdas en el poder y asumen que es pro-ruso y anti-OTAN. Es cierto que la izquierda griega tiene quejas históricas contra EE.UU., en particular por el apoyo de la CIA a la junta militar que gobernó de 1967 a 1974. Pero, en realidad, las actitudes de la izquierda griega han cambiado, en parte gracias a la experiencia con los alemanes. Este gobierno es pro-estadounidense un firme miembro de la OTAN.
6. Alexis Tsipras llamó al FMI una organización "criminal". Eso fue, caritativamente, un titular recalentado entresacado por Bloomberg de un discurso parlamentario muy moderado, que  señalaba correctamente que las proyecciones económicas y de deuda del FMI para Grecia en la época que se impuso la austeridad por primera vez en 2010 eran extraordinariamente optimistas. De hecho, todas las cartas de Tsipras a los acreedores han sido redactadas con un lenguaje formal y respetuoso. 
7. El gobierno griego está jugando. Debido a que el ministro de Finanzas Varoufakis conoce el campo económico de la teoría de juegos, los expertos más perezosos han dicho que está jugando el juego de la "gallina" o el "póker" o algún otro juego. En Heraklion, hace dos semanas, Varoufakis negó esto como lo ha hecho muchas veces: "No estamos de farol. Ni siquiera estamos de meta-farol.". De hecho no hay cartas ocultas. Las líneas rojas griegos -los puntos de principio sobre el que este gobierno se niega a ceder- sobre los derechos laborales, contra los recortes en las pensiones de miseria y últimas privatizaciones a precio de saldo -han estado sobre la mesa desde el primer día. 
8. Un "Sí" salvará a Europa. "Sí" significaría más austeridad y destrucción social, y el gobierno que lo implementara no duraría mucho tiempo. El próximo no estaría dirigido por Alexis Tsipras y Yanis Varoufakis - tal vez los últimos líderes en Europa de una auténtica izquierda europeísta. Si caen, los anti-europeos vendrán después, posiblemente incluyendo elementos de ultraderecha como el partido griego nazi Amanecer Dorado. Y el fuego anti-europeo se extenderá, a Francia, el Reino Unido y España, entre otros países. 
9. Un "No" destruirá Europa. De hecho, sólo el "No" puede salvar a Grecia -y salvando a Grecia, salvar a Europa. Un "No" significa que el pueblo griego no se doblará, que su gobierno no va a caer, y que los acreedores tendrán, finalmente, que saldar cuentas con los fracasos cosechados hasta el momento por la política europea. Las negociaciones pueden entonces reanudarse -o más correctamente, las negociaciones apropiadas pueden entonces comenzar. Esto es vital, si Europa quiere ser salvada. Si alguna vez hubo un momento en que Estados Unidos debe hablar por los valores de la decencia y por los valores democráticos -así como por nuestro interés nacional- lo es ahora.»