18 abril 2015

El Dr. Strangelove en Atenas por Pierre Rimbert (Le Monde diplomatique)

Dr Folamour à Athènes 
por Pierre Rimbert (Le Monde diplomatique
El Dr. Strangelove en Atenas
«Poco después de la reunión de Jefes de Estado y de Gobierno de la zona del euro consagrada a la situación financiera en Grecia, el 20 de marzo, la Canciller alemana Angela Merkel definía la flexibilidad a disposición del Primer Ministro Alexis Tsipras en comparación con el programa presentado en diciembre pasado por su predecesor de derechas: "El gobierno griego tiene la posibilidad de elegir diferentes reformas en suspensión desde el 10 de diciembre y sustituirlas por otras, siempre y cuando tengan el mismo efecto (1)." Pero, ¿qué "efecto" precisamente?
De la tasa de suicidios al alza (+ 35% después de las medidas de austeridad de 2011 (2)) a los pacientes que mueren por falta de medicinas, los resultados del tratamiento de los eurócratas a la gente griega evocan un experimento de dislocación social llevado a cabo a gran escala. Este cuadro crepuscular se enriqueció con nuevos detalles gracias a un estudio publicado el 19 de marzo por la Fundación Hans-Böckler, próxima a la Confederación Alemana de Sindicatos. Llevada a cabo por dos profesores de economíahace un balance de los efectos de cinco años de austeridad sobre los ingresos de una muestra de doscientos sesenta mil hogares griegos (3).

Aquí, los dramas del hambre, el frío y el desempleo reverberan sobre la materia fría de las estadísticas. Entre 2008 y 2012, los ingresos antes de impuestos de los griegos bajaron un 22,6%; sólo los salarios fueron recortados en un 27,4%. Pero este régimen no se aplica de manera uniforme: el 10% de los salarios más bajos se hunden un 34,6%, mientras que el 1% más alto pierden sólo el 4,8%. Y cuando, en lugar de examinar el promedio, los autores siguen las trayectorias de hogares reales, las diferencias aumentan aún más. Así, el 10% de los hogares más pobres en 2012 perdió en cinco años el 86,4% de sus ingresos, mientras que el 10% más rico han sufrido un descuento del 17%. 
Se objetará que el hada buena inclinada sobre la camilla griega nunca pensó resucitar la igualitaria Esparta. "La disminución de los salarios se ha convertido para la troika en una herramienta estratégica para restaurar la competitividad", dicen los autores. En este sentido, el fracaso es tan amargo que se convierte casi en un caso ejemplar: en 2014, a pesar del tajo dado a los salarios "las exportaciones fueron un 11,9% menos que en el año anterior a la crisis".
Para alcanzar el equilibrio presupuestario -o incluso un excedente- dictado por los acreedores, los recortes en el gasto público han ido acompañados de un aumento masivo de impuestos. También en este caso, la injusticia prevaleció. Entre 2008 y 2012, "la presión fiscal aumentó en un 337,7% sobre los ingresos bajos y en un 9% en los deciles más altos." Y de nuevo, dicen los autores, ricos y pobres presentes en la muestra han pagado por el rebaño de evasores fiscales. 
En Bruselas, París, Berlín, un balance semejante disipa toda duda: ¡Hacia adelante, continuemos!

Notas:
(1) Citado por el diario Financial Times, Londres, 21-22 de marzo de 2015.
(2) Charles C. Branas (eds.),
« The impact of economic austerity and prosperity events on suicide in Greece : A 30-year interrupted time-series analysis », BMJ Open, vol. 5, no1, 2 de febrero de 2015.
(3) Tassos Giannitsis y Stavros Zografakis, "Grecia: La solidaridad y el ajuste en tiempos de crisis",  Estudios IMK, No. 38, Düsseldorf, marzo de 2015.