10 abril 2015

¿Liberalismo insípido o el estado siniestro? El renacimiento de Aristóteles en la política moderna por Jules Evans (New Statesman)

Wishy-washy liberalism or the sinister state? The revival of Aristotle in modern politics 
por Jules Evans (New Statesman
¿Liberalismo insípido o el estado siniestro? El renacimiento de Aristóteles en la política moderna
En la actualidad vivimos en la era de la "política del bienestar". Pero ¿qué significa esto realmente? 
«Mañana en Radio 4, trataré el renacimiento de las ideas de Aristóteles en la política pública, y en particular, cómo están influyendo esas políticas en la economía, la salud mental, la educación y la sociedad civil.
Aristóteles creía que el objetivo de la buena vida está en alcanzar la plenitud del ser, o la eudaimonia, con lo que se refería al cumplimiento de nuestra naturaleza racional, social y espiritual a través de la "actividad virtuosa". Pensó así que la democracia era la forma de gobierno que mejor se adapta al logro de la plenitud popular, y que los gobiernos deberían tratar de alentar la plenitud a través de la legislación, en particular mediante la educación.
Su filosofía fue, a través de Tomás de Aquino, la filosofía dominante de la cristiandad medieval hasta la era moderna, cuando los filósofos desde Maquiavelo a Thomas Hobbes argumentaron a favor de una forma de gobierno más realista y menos idealista, que partiera de la naturaleza humana tal como es, en lugar de tratar de darle forma a lo que debería ser. Más recientemente, los filósofos liberales como John Rawls o Sir Isaiah Berlin insistieron en que el gobierno no debe tratar de promover una concepción positiva de la buena vida -de esa manera se acaba en el antiliberalismo y la tiranía.

¿Qué ha cambiado? En parte en la década de 1990 se extendió la idea de que si el gobierno se mantenía éticamente neutral, la filosofía del libre mercado ganaría por defecto. Economistas como Amartya Sen y Jeffrey Sachs insistieron en que los economistas clásicos habían intentado falsamente divorciar la economía de valores como la justicia y la prosperidad.
Al mismo tiempo, los nuevos campos de la Psicología Positiva y la Economía conductual trataron de crear una "ciencia de la plenitud", mostrando qué actividad hace realmente a las personas más felices y más satisfechas con su vida -que resultó ser precisamente el tipo de "actividad virtuosa" promovida por Aristóteles. 
Esto llevó a una nueva "política de bienestar", basada en la idea de Aristóteles de que los gobiernos pueden y deben promover nuestra plenitud, mediante la educación, mediante el apoyo a la sociedad civil, a través de la política de salud mental, y por medio de una economía más justa. A partir de 2010, la Oficina de Estadística Nacional mide realmente nuestros niveles de "bienestar eudaimónico", mientras que el gobierno también ha puesto en marcha un centro Lo que funciona para el Bienestar. 

Aristóteles sobre 'plenitud'
Hoy en día, de acuerdo con el parlamentario Jon Cruddas -coordinador jefe de las políticas de Ed Miliband- la política aristotélica es "el nuevo centro". A la izquierda, entre sus sus partidarios se incluyen Cruddas, Lord Maurice Glasman, y Tristram Hunt, que apoya la introducción de la "educación del carácter" en las escuelas. A la derecha, los aristotélicos incluyen Nicky Morgan, que también es partidario de la "educación del carácter"; el ex asesor político James O'Shaughnessy; David Willetts; y Oliver Letwin, quien escribió su tesis sobre Aristóteles.
Aristotélicos interpartidistas son el ex jefe de la administración pública Sir Gus O'Donnell, que entreviste para el programa; Lord Richard Layard; los filósofos estadounidenses Martha Nussbaum y Michael Sandel; y el psicólogo estadounidense Martin Seligman.
¿Es esta nueva política de bienestar siniestra? ¿Antiliberal? ¿Insípida? ¿Es el triunfo del estado terapéutico? Potencialmente podría convertirse en todas estas cosas. Pero estos son los primeros días, y hasta ahora, su principal logro ha sido poner mucho mayor énfasis político en la política de salud mental -una de las promesas clave de los demócratas liberales está en la política de salud mental, que es algo histórico en la política británica, y un resultado directo de las nuevas políticas de bienestar. 
En que acabará el movimiento es algo que está en el aire. Bien puede morir -Aristóteles advirtió que una política del bien común se vuelve imposible si las sociedades se vuelven demasiado desiguales. Por el momento, lo apoyo. Como un "filósofo popular" carente de vergüenza, admiro la visión de Aristóteles de una sociedad democrática, donde todos los ciudadanos se conviertan en filósofos. 
Por supuesto, su sociedad era pequeña, relativamente homogénea, religiosa, y reposaba sobre una gran población esclava. El reto es hacer realidad esa visión en un gran estado capitalista,  democrático y multicultural como el nuestro.»