30 abril 2015

Exclusiva: La lista secreta de comprobación de conducta de la TSA para descubrir terroristas por Jana Winter y Cora Currier (The Intercept)

Exclusive: TSA’s Secret Behavior Checklist to Spot Terrorists 
por Jana Winter y Cora Currier (The Intercept
Exclusiva: La lista secreta de comprobación de conducta de la TSA para descubrir terroristas
«Estar inquieto, silbar, palmas sudorosas. Añadir un punto por cada uno. Arrogancia, una mirada fría penetrante, y una postura rígida, dos puntos.
Estos son sólo algunos de los signos sospechosos que la Administración de Seguridad en el Transporte manda a sus funcionarios tener en cuenta -y puntuar- en los viajeros de aeropuerto, de acuerdo con un documento confidencial de la TSA, obtenido en exclusiva por The Intercept. 
La lista de comprobación es parte del controvertido programa de la TSA para identificar a potenciales terroristas basado en conductas que supone que indican estrés o engaño -un programa conocido como el Control de pasajeros por Técnicas de Observación, o SPOT. El programa emplea a funcionarios especialmente entrenados, conocidos como oficiales de detección de conducta, para ver e interactuar con los pasajeros sometidos a supervisión.
El documento que enumera los criterios, conocidos como el "Spot Referral Report," (Informe de referencias del programa SPOTno está clasificado, pero ha sido celosamente guardado por la TSA y no ha sido publicada previamente. Una fuente, preocupada por la calidad del programa, proporcionó una copia a The Intercept
La lista abarca desde conductas obvias, como "parece estar disfrazado", a la que otorga un valor de tres puntos, hasta manifiestamente dudosas, como tocarse la nuez de Adán. Muchos indicadores, como "temblar" y "llegar tarde al vuelo", parecen confirmar las acusaciones de que el programa escoge signos y emociones que son comunes a muchas personas que vuelan.

 
Signos de que Usted pudiera ser un terrorista
- Bostezar exageradamente
- Quejas excesivas por el proceso de supervisión
- Carraspeo excesivo
- Mirada fija y ojos muy abiertos
-Vestimenta inapropiada para el lugar
-Silvar mientras el individuo se aproxima
al proceso de supervisión
- Mirar hacia abajo
- Gestos de aseo exagerados o repetitivos
- Rostro pálido por haberse afeitado
 recientemente la barba
- Frotarse o acariciarse las manos"


Un portavoz de la TSA no quiso hacer comentarios sobre los criterios obtenidos por The Intercept. "La detección de conducta, que es sólo un elemento de los esfuerzos de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) para mitigar las amenazas contra el público que viaja, es vital para el enfoque por niveles de la TSA para disuadir, detectar y desbaratar los individuos que representan una amenaza para la aviación", dijo un portavoz en un correo electrónico.
Desde su introducción en 2007, el programa SPOT ha generado controversia por no apoyarse en estudios científicos sólidos. En 2013, la Oficina de Responsabilidad Gubernamental (GAO)  estableció que no había pruebas para respaldar la idea de que "los indicadores de conducta... se pueden utilizar para identificar a las personas que puedan suponer un riesgo para la seguridad de la aviación." Después de analizar cientos de estudios científicos, la GAO concluyó que "la capacidad humana para identificar con precisión la conducta engañosa sobre la base de indicadores de conducta es el mismo o ligeramente mejor que el azar."
El inspector general del Departamento de Seguridad Nacional encontró en 2013 que la TSA no había podido evaluar (el programa) SPOT, y "no puede garantizar que los pasajeros en los aeropuertos de los Estados Unidos sean examinados objetivamente, ni mostrar que el programa es rentable, o justificar razonablemente la expansión del programa."
A pesar de estas preocupaciones, la TSA ha entrenado y desplegado miles de oficiales de detección de conducta, y el programa ha costado más de 900 millones de dólares desde que comenzó en 2007, según la GAO. 
La lista de verificación de 92 puntos que figuran en el "Informe de referencias del programa SPOT" se divide en varias categorías con una puntuación para cada una. Esas categorías incluyen una "observación y análisis de la conducta," preliminar y luego aquellos pasajeros detenidos para una inspección adicional se califican en base a dos categorías más: si tienen "artículos poco comunes", como almanaques y "numerosas tarjetas telefónicas de prepago o teléfonos móviles" y una última categoría de "signos de engaño", que incluyen "se cubre la boca con la mano cuando habla" y "tasa de parpadeo rápido". 
Los puntos también pueden ser deducidos de la puntuación de una persona sobre la base de observaciones que otorguen al viajero menos probabilidad, a los ojos de la TSA, de ser un terrorista. Por ejemplo,  parejas "aparentemente" casadas, si ambas personas son mayores de 55 años, pueden ver dos puntos deducidos de su puntuación. A las mujeres de más de 55 años se les puede deducir uno; para los hombres, la deducción de puntos no empieza hasta que llegan a 65.
La semana pasada, la ACLU demandó a la TSA para obtener los registros relacionados con sus programas de detección de conducta, alegando que conducen a la discriminación racial. La demanda se basa en una solicitud amparada en la Ley por la Libertad de la Información que la ACLU presentó en noviembre pasado pidiendo numerosos documentos relacionados con el programa, incluyendo la justificación científica del programa, los cambios en la lista de indicadores de conducta, los materiales utilizados para capacitar a los funcionarios y supervisar a los pasajeros, y qué se hace con la información recogida sobre los viajeros.
"La TSA ha insistido en mantener los documentos sobre (el programa) SPOT secretos, pero la agencia no puede ocultar el hecho de que no hay evidencia de que el programa funcione", dijo Hugh Handeyside, abogado del Proyecto de Seguridad Nacional de la ACLU, en un comunicado anunciando la demanda.
Buscar conductas sospechosas es un "enfoque de sentido común" que es utilizado por las fuerzas del orden, según la TSA. "Ningún comportamiento aislado hará que un viajero sea requerido para una inspección adicional o resultará en una llamada a un agente de la ley", dijo la agencia en su declaración por correo electrónico. "Los oficiales están entrenados y auditados para asegurar que los requerimientos de una inspección adicional se basan únicamente en conductas observables y no en la raza o el origen étnico."
Un ex coordinador de los agentes del programa de detección de conducta, que pidió no ser identificado, dijo que los indicadores SPOT son utilizados por la policía para justificar el hecho de apartar a cualquier persona que a los agentes les parece sospechosa, en lugar de actuar como una lista auténtica de indicadores específicos. "La ficha de SPOT fue diseñada de tal manera que prácticamente todos los pasajeros exhibirán múltiples 'conductas' a las que que se puede asignar un valor en la ficha SPOT", dijo el ex coordinaodor.
Los signos de engaño y el miedo "son ridículos", continuó la fuente. "Son sólo 'conductas abarcarlo todo' para justificar la interacción de un agente de la oficina de detección (BDO) con un pasajero. Una licencia para hostigar". 
Las observaciones de un supervisor de la TSA o de un agente de la oficina de detección no deben ser la base para remitir a alguien a la policía. "El programa es defectuoso y retrasa innecesariamente y acosa a los viajeros. Los dólares de los contribuyentes estarían mejor invertidos financiando policía real en los puestos de control de la TSA", dijo el ex coordinador.
Un segundo ex coordinador de los agentes del programa de detección de conducta, que también pidió no ser identificado, dijo a The Intercept que el programa adolece de base científica y es sencillamente inconsistente con cada aeropuerto entrenando a sus agentes de forma diferente.  "El programa SPOT es una tontería", dijo el coordinador a The Intercept. "Una completa tontería."
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