10 febrero 2015

Miradas indiscretas: Dentro de la guerra de la NSA contra la seguridad en Internet por Jacob Appelbaum, Aaron Gibson, Christian Grothoff, Andy Müller-Maguhn, Laura Poitras, Michael Sontheimer y Christian Stöcker (Der Spiegel)

Prying Eyes: Inside the NSA's War on Internet Security 
por Jacob Appelbaum, Aaron Gibson, Christian Grothoff, Andy Müller-Maguhn, Laura Poitras, Michael Sontheimer y Christian Stöcker (Der Spiegel
Miradas indiscretas: Dentro de la guerra de la NSA contra la seguridad en Internet
Las agencias de inteligencia estadounidenses y británicas llevan a cabo todos los esfuerzos imaginables para romper todo tipo de comunicación cifrada en Internet. La nube, al parecer, está llena de agujeros. La buena noticia: Nuevos documentos de Snowden muestran que algunas formas de cifrado todavía causan problemas a la NSA.

Cuando se acerca la Navidad, los espías de los servicios de inteligencia de los Cinco Ojos podrán disfrutar de un descanso del arduo trabajo diario de espionaje. Además de su trabajo habitual -intentar romper el cifrado a lo largo del mundo-  juegan un juego llamado el "Kryptos Kristmas Kwiz", que consiste en la resolución de puzzles numéricos y alfabéticos desafiantes. A los orgullosos ganadores del concurso se les otorgan "Kryptos" tazas. 
El cifrado -el uso de las matemáticas para proteger las comunicaciones de espionaje- se utiliza para las transacciones electrónicas de todo tipo, de los gobiernos, las empresas y los usuarios privados por igual. Pero una mirada al archivo del lanzador de alerta Edward Snowden demuestra que no todas las tecnologías de cifrado están a la altura de lo que prometen.
Un ejemplo es el cifrado ofrecido por Skype, un programa utilizado por unos 300 millones de usuarios para realizar video chat en Internet que se promociona como seguro. En realidad no lo es. "La recolección sostenida de datos de Skype comenzó en febrero de 2011", se lee en un documento de formación de la Agencia de Seguridad Nacional del archivo del denunciante Edward Snowden. Menos de seis meses después, en el otoño, los crackers encargadados de romper el código declararon su misión cumplida. Desde entonces, los datos de Skype ha sido accesible a los fisgones de la NSA.
El gigante del software Microsoft, que adquirió Skype en 2011, dijo en un comunicado: "No vamos a proporcionar a los gobiernos un acceso directo o sin restricciones a los datos de los clientes o las claves de cifrado." La NSA había estado vigilando Skype incluso antes de eso, pero desde febrero de 2011, el servicio ha sido por orden del Tribunal de Vigilancia de Inteligencia Extranjera de Estados Unidos (FISC), no sólo para suministrar información a la NSA, sino también para hacerlo accesible como fuente de datos de la agencia.

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