20 noviembre 2014

Los planes secretos del gobierno de EE.UU. de espiar en beneficio de las corporaciones estadounidenses por Glenn Greenwald (The Intercept)

The U.S. Government’s Secret Plans to Spy for American Corporations 
por Glenn Greenwald (The Intercept)
Los planes secretos del gobierno de EE.UU. de espiar en beneficio de las corporaciones estadounidenses
«A lo largo de este último año, el gobierno de Estados Unidos ha insistido en repetidas ocasiones en que no se involucra en el espionaje económico e industrial, en un esfuerzo para distinguir su propio espionaje de las infiltraciones de China en Google, Nortel, y otros objetivos corporativosTan importante es esta negación para el gobierno de Estados Unidos que el pasado agosto, un portavoz de la NSA envió un correo electrónico al Washington Post para decir (énfasis en el original): "El departamento ***no*** realiza espionaje económico en ningún dominio, incluyendo el ciber."

Después de esa declaración categórica al Post, la NSA fue sorprendida espiando objetivos claramente financieros como el gigante petrolero brasileño Petrobras; cumbres económicas; sistemas de tarjetas de crédito internacionales y sistemas bancarios; el comisionado antimonopolio de la UE que investiga a Google, Microsoft e Intel; y el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. En respuesta, EE.UU. rectificó su negativa a reconocer que se involucra en el espionaje económico, pero a diferencia de China, el espionaje nunca se hace para beneficiar a las corporaciones estadounidenses.
El Director de Inteligencia Nacional, James Clapper, por ejemplo, respondió a las revelaciones de Petrobras afirmando: "No es un secreto que la Comunidad de Inteligencia recopila información acerca de los asuntos económicos y financieros... Lo que no hacemos, como hemos dicho muchas veces, es usar nuestras capacidades de inteligencia en el extranjero para robar los secretos comerciales de las empresas extranjeras en nombre de -o dar la inteligencia que recogemos a- empresas estadounidenses para mejorar su competitividad internacional o sus ganancias." 
Sin embargo, un informe secreto de 2009, de la propia oficina de Clapper contempla explícitamente hacer exactamente eso. El documento, el Informe Cuatrienal de la Comunidad de Inteligencia de 2009 -proporcionado por el lanzador de alerta de la NSA Edward Snowden- es una ventana fascinante a la mentalidad de los espías de Estados Unidos identificando las amenazas futuras a EE.UU. y diseñando las acciones que la comunidad de inteligencia de Estados Unidos debe tomar en respuesta. Se anticipan una serie de escenarios posibles que EE.UU. puede enfrentar en el 2025, desde un "bloque centrado en China / Rusia / India / Irán [que] desafía la supremacía de Estados Unidos" a un mundo en el que "los grupos basados ​​en la identidad suplantan los estados-nación", y juega con la idea de cómo la comunidad de inteligencia de Estados Unidos debería operar en esos futuros alternativos -con la idea de evaluar "los temas más desafiantes que [Estados Unidos] podría enfrentar más allá del ciclo de planificación estándar."
Una de las principales amenazas que plantea el informe es un escenario "en el que la capacidad tecnológica e innovadora de Estados Unidos disminuye"  -en particular "que la capacidad tecnológica de las empresas multinacionales extranjeras podría superar a la de las corporaciones de Estados Unidos". Un desarrollo de este tipo, dice el informe, "podría poner a Estados Unidos en una potencialmente permanente desventaja cada vez mayor en áreas cruciales como la energía, la nanotecnología, la medicina y la tecnología de la información." 
¿Cómo podrían las agencias de inteligencia de Estados Unidos resolver ese problema? El informe recomienda "un esfuerzo multifacético y sistemático para reunir información en código abierto y propietaria a través de medios abiertos, la penetración clandestina (a través de medios físicos y cibernéticos), y contrainteligencia" (el subrayado es nuestro). En particular, el informe del DNI imagina "operaciones cibernéticas" para penetrar "centros encubiertos de innovación", tales como las instalaciones de investigación y desarrollo.
En un gráfico que describe un "ejemplo ilustrativo", el informe anuncia "la adquisición de tecnología por todos los medios." Parte de la planificación se refiere a la superioridad extranjera en tecnología de vigilancia, pero otras partes tratan explícitamente del uso del ciberespionaje para reforzar la ventaja competitiva de las corporaciones estadounidenses. Así pues, el informe prevé un escenario en el que las empresas de la India y Rusia trabajan juntas para desarrollar la innovación tecnológica, y la comunidad de inteligencia de Estados Unidos, luego "realiza operaciones cibernéticas" contra "instalaciones de investigación" en esos países, adquiere sus datos propietarios, y luego "evalúa si y cómo sus conclusiones podrían ser útiles para la industria de Estados Unidos" (click en la imagen para ampliar):
El documento no describe ningún espionaje industrial anterior, un hecho en el que la oficina del DNI hizo hincapié al responder a las preguntas de The Intercept. Un portavoz, Jeffrey Anchukaitis, insistió en un correo electrónico que "Estados Unidos -a diferencia de nuestros adversarios- no roba información corporativa propietaria para beneficiar a las empresas estadounidenses privadas," y que "la Comunidad de Inteligencia (IC) practica regularmente ejercicios analíticos para identificar potenciales futuros entornos globales, y cómo la IC podría ayudar a responder al Gobierno de EE.UU." El informe, dijo el portavoz,  "no tiene la intención de ser, y no es, un reflejo de la política o de las operaciones en curso".
Sin embargo, el informe se describe a sí mismo como "una pieza esencial a largo plazo, mirando a un período de entre 10 y 20 años", diseñado para permitir "a la IC adoptar la mejor postura para satisfacer la gama de desafíos que puede enfrentar." Sea como sea, una cosa es inconfundible: el informe alegremente reconoce que el robo de secretos para ayudar a las empresas estadounidenses a obtener una ventaja competitiva es un papel futuro aceptable para las agencias de inteligencia de Estados Unidos.
En mayo, el Departamento de Justicia de Estados Unidos acusó a cinco empleados del gobierno chino de espiar a las empresas estadounidenses. En ese momento, el fiscal general Eric Holder dijo que el espionaje se llevó a cabo "sin ninguna razón que no sea para dar ventaja a empresas estatales y otras con intereses en China", y "esto es una táctica que el gobierno de Estados Unidos denuncia categóricamente."
Pero al día siguiente, el New York Times detalló numerosos episodios de espionaje económico estadounidense que parecían bastante similares. El Profesor de la Escuela de Derecho de Harvard y ex funcionario del Departamento de Justicia de Bush Jack Goldsmith escribió que las acusaciones sonaban "muy parecidas al tipo de ciberespionaje a las empresas que hacen los Estados Unidos." Pero funcionarios estadounidenses siguieron insistiendo en que el uso de las capacidades de vigilancia para otorgar una ventaja económica en beneficio de las empresas de un país es algo que está mal, es inmoral e ilegal. 
Sin embargo, este informe de 2009 aboga por hacer exactamente eso en el caso de que "que la capacidad tecnológica de las empresas multinacionales extranjeras superara a la de las corporaciones estadounidenses." Usar operaciones encubiertas cibernéticas para robar "información propietaria" y luego determinar la forma en que "sería útil a la industria de Estados Unidos" es precisamente lo que el gobierno de Estados Unidos ha estado insistiendo vehementemente en que no hace, a pesar de que durante años se ha preparado oficialmente a hacer precisamente eso.»