15 septiembre 2014

Por qué Israel es su peor enemigo por Gideon Levy (CNN)

Why Israel is its own worst enemy 
por Gideon Levy (CNN
Por qué Israel es su peor enemigo 
«Las calles de Ascalón estaban medio vacías cuando llegué el lunes por la tarde. La última guerra estaba en marcha, y Haaretz acababa de publicar un artículo crítico que había escrito acerca de los pilotos de la fuerza aérea de Israel y las graves consecuencias de su bombardeo de Gaza.
Llegué a esta ciudad del sur de Israel, cerca de Gaza, para informar de la expansión del miedo en todas las comunidades israelíes cercanas a la frontera. Como columnista para el periódico liberal más importante del país, estoy bastante acostumbrado a que las personas sean hostiles hacia mis puntos de vista, pero esto era algo nuevo.

Cuando llegué al centro de la ciudad para una entrevista en vivo con Channel 2, una multitud de personas  se arremolinaron de inmediato a mi alrededor, me maldecían con una agresividad que nunca he visto antes. Los matones me rodearon, saltando delante de la cámara en un intento de evitar que la entrevista se llevara a cabo. El presentador del programa cortó la emisión. La multitud me lanzó insultos, llamándome "basura" y "traidor" y me acusó de afirmar que los pilotos israelíes eran asesinos -algo que nunca dije.
Como la ira de la multitud crecía, corrí a mi coche y conduje fuera del centro de la ciudad, los gritos de los hombres se apagaban mientras me dirigía a la salida de Ashkelon. Pero no eran sólo las turbas en la calle. Figuras destacadas en Israel me han llamado públicamente traidor. Yariv Levin, un alto miembro del partido del primer ministro Benjamin Netanyahu, pidió en TV que se me acusara de cometer traición en tiempo de guerra. Haaretz ha contratado un guardaespaldas para garantizar mi seguridad y mi vida se ha trastocado completamente por el incidente .
No han tenido éxito en silenciarme. Voy a seguir escribiendo acerca de la brutalidad de la guerra, sobre las atrocidades, el asesinato en masa de civiles y la destrucción horrorosa en Gaza.
Pero yo no soy la historia. La verdadera historia a ser contada es la historia de las grietas sin precedentes en la democracia israelí que se han revelado en sólo un mes de conflicto. Años de incitación nacionalista por parte del gobierno israelí, de expresiones de racismo, de legislación anti-democrática, de actos gratuitos contra los palestinos en Cisjordania sin que nadie fuera llevado ante la justicia -toda esa intolerancia ha estallado de repente ante nosotros.  
Manifestantes contra la guerra han sido asaltados en las calles por hooligans de derecha. Según las noticias, algunas personas fueron despedidas de sus puestos de trabajo debido a los comentarios críticos que hicieron en sus cuentas privadas de Facebook. Y los medios de comunicación social se inundaron con mensajes de contenido racista, nacionalista y excepcionalmente brutales e insensibles, que luego se extendieron a decenas de miles de israelíes. 
Hace varias semanas, un profesor universitario en Ramat Gan envió un mensaje por correo electrónico a sus estudiantes diciendo que esperaba que sus familias, quienes quiera que fuesen, estuvieran a salvo en estos tiempos oscuros. Este simple acto de bondad fue suficiente para que el decano de la facultad obligara al profesor a presentar disculpas a sus alumnos, algunos de los cuales afirmaron haberse sentido ofendidos por sus palabras. El no poder hacer una distinción entre el valor de la sangre israelí y palestina es aparentemente suficiente para contravenir los valores de la academia israelí y causar un escándalo público en Israel en 2014. 
B'Tselem, una organización israelí de derechos humanos, manifestó su preocupación por que los medios de comunicación israelíes nunca mencionaran los nombres de las víctimas palestinas de la ofensiva israelí. Así que produjeron un anuncio pagado con los nombres y edades de algunos de los niños que habían sido asesinados en Gaza. Pero la autoridad de radiodifusión israelí se negó a emitirlo, con el argumento de que era "políticamente controvertido". 
La lista de ejemplos podría seguir y seguir.
Pero el mayor problema no es el extremista marginal que jalea el asesinato de los niños palestinos en Gaza, o aplaude cada bomba israelí que cae en una residencia privada. El mayor problema es la corriente principal de Israel, que habló con una sola voz durante esta guerra, y que tenía cero tolerancia para cualquier tipo de disidencia, o incluso la simple compasión humana con el sacrificio, sufrimiento y derramamiento de sangre en Palestina.  
Es todo acerca de la deshumanización. Mientras los israelíes no perciban a los palestinos como seres humanos iguales, nunca habrá una solución real. Desafortunadamente, deshumanizar a los palestinos se ha convertido en la mejor herramienta para fortalecer la ocupación, de ignorar y negar sus delitos y permitir a los israelíes vivir en paz, sin ningún clase de dilemas morales. Si los palestinos no son seres humanos, no hay cuestión acerca de los derechos humanos. Este proceso llegó a su clímax en esta guerra y esta es la base real de la ceguera moral que ha cubierto Israel. 
Uno de los mayores activos de Israel -así como la fuente de su mayor orgullo- ha sido nuestra sociedad liberal, democrática y libre. Pero lo que nos estamos haciendo a nosotros mismos ahora es una amenaza mayor para nuestra existencia de que lo nunca podrán llegar a ser los cohetes de Hamás. A Israel le gusta describirse a sí mismo como "la única democracia en el Medio Oriente", pero en realidad es sólo una democracia para sus ciudadanos judíos que se alinean con la mayoría cada vez que los tanques israelíes atraviesan la frontera. 
Puede que no haya sido siempre así, pero me temo que este nuevo fenómeno está aquí para quedarse. No hay nadie para detenerlo. Los medios de comunicación israelíes, comerciales y gratuitos, están colaborando con él; los sistemas jurídicos y legislativos retroceden, y también lo hace el sistema político. Llevaremos las cicatrices de este verano con nosotros a partir de ahora. Las personas que estaban demasiado asustadas para hablar en contra de la agresión israelí en esta ocasión no serán más propensos a protestar la próxima vez. ¿Se te ocurre alguna noticia peor para Israel?»