12 mayo 2014

Princeton constata qué clase de gobierno tiene realmente EE UU, y no es una democracia por Tom McKay (PolicyMic)

Princeton Concludes What Kind of Government America Really Has, and It's Not a Democracy 
por Tom McKay (PolicyMic
Princeton constata qué clase de gobierno tiene realmente EE UU, y no es una democracia 
«La noticia: Un nuevo estudio científico de los investigadores de Princeton Martin Gilens y Benjamin I. Page finalmente ha puesto algo de ciencia detrás del argumento que recientemente se ha vuelto popular de que Estados Unidos ya no es una democracia. Y han encontrado que, de hecho, Estados Unidos es, básicamente, una oligarquía.
Una oligarquía es un sistema donde el poder se ejerce de manera efectiva por un pequeño número de individuos definidos por su status llamados oligarcas. Los miembros de la oligarquía son los ricos, los bien conectados y políticamente poderosos, así como las personas particularmente bien situadas en instituciones como la banca y las finanzas o el ejército. 

Para su estudio, Gilens y Page compilaron datos de aproximadamente 1800 diferentes iniciativas políticas en los años comprendidos entre 1981 y 2002. Luego compararon esos cambios de política con la opinión expresada por el público en Estado Unidos. Al comparar las preferencias de la media de América en el percentil 50 de los ingresos a lo que los estadounidenses en el percentil 90 preferían, así como las opiniones de los principales grupos de presión o de negocios, los investigadores descubrieron que el gobierno siguió las directrices establecidas por los dos últimos con mucha más frecuencia.
Esto es más que alarmante. Como Gilens y Page escriben, "las preferencias del estadounidense medio parecen tener sólo un impacto minúsculo, casi cero, estadísticamente no significativo sobre las políticas públicas." En otras palabras, las estadísticas dicen que su opinión, literalmente, no importa. 
Eso podría explicar por qué los controles obligatorios de antecedentes para la venta de armas que cuentan con el apoyo del 83% a 91% de los estadounidenses no están en vigor, o por qué el Congreso no ha tomado ninguna medida sobre las emisiones de gases de efecto invernadero, incluso cuando dicha legislación es apoyada por la gran mayoría de los ciudadanos.
Este problema ha ido en aumento constante desde hace cuatro décadas. Si bien hay algunas limitaciones inherentes a su conjunto de datos, los economistas Thomas Piketty y Emmanuel Saez construyen estadísticas de ingresos sobre la base de datos del IRS que se remontan a 1913. Encontraron que la brecha entre los ultra-ricos y el resto de nosotros es mucho más grande de lo que sería pensable, como registran estas gráficas del Centro de Presupuesto y Prioridades Políticas:
Piketty y Saez también calcularon que a partir de septiembre de 2013, el 1% superior de los asalariados había capturado el 95% de todos las ganancias de ingresos desde que terminó la Gran Recesión. El otro 99% vio una caída neta del 12de sus ingresos. Así que no sólo la oligarquía está haciendo más ricos a los ricos, realiza una política que ha hecho a todo el mundo más pobre.
¿Qué tipo de oligarquía? Como explica Hamilton Nolan de Gawker, los hallazgos de Gilens y Page proporcionan apoyo a dos teorías de la gobernanza: la dominación de la élite económica y del pluralismo polarizado. La primera es bastante sencilla y establece que los ultraricos ejercen todo el poder en un sistema dado, aunque algunos sostienen que este sistema todavía permite a las élites de las corporaciones y del gobierno acceder también el poder. Aquí, el poder no necesariamente se deriva de la riqueza, pero aquellos en el poder casi siempre provienen de la clase alta. El pluralismo sesgado, por su parte, se refiere a que todo el sistema es un desastre y grupos de intereses gobernados por las élites luchan por el dominio del proceso político. También, debido a su gran disposición de recursos, los grupos de interés de las grandes empresas tienden a dominar una gran parte del discurso.
En cualquier caso, el resultado es el mismo: Las grandes corporaciones, los ultraricos y aquellos con intereses especiales que disponen de una gran cantidad de dinero y de poder toman esencialmente todas las decisiones. Los ciudadanos ejercen poco o ningún poder político. Estados Unidos, según indican los hallazgos, tiende hacia uno u otro de estos sistemas mucho más de lo que se aproximaría a lo que llamamos "democracia" -sistemas como la democracia electoral mayoritaria o el pluralismo mayoritario, en virtud del cual las opciones políticas aplicadas por el gobierno reflejarían las opiniones de los gobernados. 
Nada nuevo: Y no, esto no es un problema que sea el resultado de los casos recientes de la Corte Suprema -al menos, desde luego no de decisiones como FEC contra Ciudadanos Unidos o FEC contra McCutcheon. Los datos dejan bastante claro que Estados Unidos ha ido deslizándose progresivamente hacia una oligarquía durante décadas, lo que se refleja en el efecto sustantivo en la política y en la distribución de la riqueza a lo largo de los EE UU. Sin embargo, casos como los citados podrían indicar que el proceso se está acelerando. 
"Tal vez las élites económicas y los líderes de los grupos de interés gozan de mayor experiencia política que el ciudadano medio," escriben Gilens y Page. "Tal vez ellos conocen mejor qué políticas beneficiarán a todos, y quizás buscan el bien común, en lugar de fines egoístas, al decidir qué políticas apoyan". 
"Pero tendemos a ponerlo en  duda".»