19 enero 2014

"Es el sospechoso equipocado" por Georg Blume (Die Zeit)

"Er ist der falsche Verdächtige"
por Georg Blume (Die Zeit)
"Es el sospechoso equipocado"
¿Disipan los "Cuadernos negros" ("Schwarzen Hefte") cualquier duda sobre el antisemitismo de Heidegger? En esta entrevista el filósofo francés François Fedier defiende a Heidegger.
«Die Zeit: Sr. Fédier, ¿Heidegger - un antisemita? Usted siempre lo ha negado, pero ahora aparecen extractos de los Cuadernos negros del filósofo alemán que parecen disipar cualquier duda sobre la actitud antisemita de Heidegger incluso para el editor alemán de Heidegger Peter Trawny. ¿Cambia también su punto de vista? 
François Fédier: Por supuesto la anunciada serie de manifestaciones de Heidegger sobre el judaísmo y "los judíos" puede parecer impactante desde la perspectiva actual. Pero él mismo no podía percibirla en su tiempo como algo monstruoso. Si hoy en día hablo de los "los judíos" acerca de su sentido del humor o su espiritualidad. ¿No corro peligro de modo grotesco incluso de ser considerado un antisemita? 
ZEIT: Pero Heidegger, según Trawny, atribuye a los judíos atributos como lo hicieron los nazis.
Fédier: Aquí Trawny va demasiado lejos. Asocia el pensamiento de Heidegger con los Protocolos de los Sabios de Sión (ZEIT 1/14), una diatriba antisemita, que parte de la ilusión de una conspiración judía mundial. Pero la idea de que Heidegger podría haber leído los protocolos me sorprendió. No perdió el tiempo con esas tonterías.
ZEIT: Imputar a los judíos una "habilidad para calcular y empujar", ¿no es algo más que una tontería, incluso una tontería muy peligrosa? 
Fédier: La cita completa que se reprocha a Heidegger es: "Una de las formas más ocultas de lo titánico y tal vez la más antigua es la tenaz habilidad de calcular y empujar y entremezclar sin distinción, por la que se fundó la mundanidad del judaísmo" Esta frase no es antisemita. El concepto de lo titánico es central en los años treinta para Heidegger, para él es una característica del mundo de hoy, que también se llama el mundo de la mundanidad. Si él habla de lo que muy pronto fue la mundanidad del judaísmo, ve el judaísmo sólo como la primera víctima de lo titánico. Trawny lo ha interpretado al revés: como si esa fuera la causa del judaísmoEsto es incorrecto.
ZEIT: Pero sigue estando ahí el resabio de una condena general del judaísmo. ¿Y esto no es así con mayor razón por los comentarios de Heidegger acerca de los profetas judíos?
Fédier: Vamos a ver esto con atención. He aquí el pasaje previamente desconocido del Cuaderno negro de Heidegger : "'Profecía' es la técnica de la defensa de la historicidad de la historia. Es un instrumento de la voluntad de poder. Que los grandes profetas son judíos, es un hecho cuyo secreto todavía no ha sido pensado". Este pasaje sólo tiene sentido si la profecía no se equipara con la profecía de los grandes judíos. ¿De qué profecía se trata? No sé la fecha de la cita. Pero estoy seguro de que es posterior al 30 de enero de 1939, ése fue el día en que Hitler dio un discurso en el que habló de sí mismo como un profeta. Por lo tanto Heidegger habla de la profecía en el sentido de Hitler, por lo tanto la técnica de Hitler de la "defensa de la historicidad de la historia." Esta técnica determinará necesariamente la historia en sí. Se trata de la voluntad de poder de Hitler. Es entonces cuando el concepto de voluntad de poder originario de Nietzsche se manifiesta en el fin de la historia de la metafísica y no en el tiempo de los profetas judíos. Por lo tanto, la referencia de Heidegger a los grandes profetas de los judíos ha de entenderse como una crítica velada de que Hitler no es un gran profeta. 
ZEIT: A pesar de todo da la impresión de que Heidegger lo formula de modo que también los nazis puedan enterderlo.
Fédier: Lo veo de un modo muy diferente. Él añade en este lugar a su texto una nota en la que expresamente agrega que esto tiene nada que ver con el antisemitismo. Esto que él llama "tonto" y "condenable". Puesto que él es muy preciso. En el pensamiento de Heidegger, el antisemitismo, como cualquier actitud anti no es integrable. Si quiero situarme por ejemplo, contra el comunismo, no puedo hacerlo como anti-comunista. Nietzsche era anti-metafísico. Por eso, según la visión de Heidegger no pudo superar la metafísica.
ZEIT: De todas formas Heidegger prefiere meter a judíos y comunistas en el mismo saco, como hicieron los nazis.
Fédier: En los lugares que conozco de los Cuadernos negros, esto sólo lo hace en relación con el dogmatismo. Trawny también le reprocha por eso antisemitismo. Me parece que esto se debe a que el editor de Heidegger en la Alemania de hoy tiene tanto miedo a aparecer en el contexto de estas citas como un antisemita, que se siente obligado ante cualquier mención de la palabra judaísmo a plantear el reproche de antisemitismo. Y creo que esto es bueno si responde a la preocupación de que hoy en Alemania se es muy sensible a cualquier cosa que pueda provocar antisemitismo. Pero Heidegger es el sospechoso equivocado. El antisemitismo es el odio a los judío. En Heidegger no hay rastro de odio. Él escribe : "El sentimiento más bajo porque es la actitud más degradante es el odio: la esclavitud que se eleva a sí misma a la superioridad hueca." La idea de existencia de Heidegger hace imposible cualquier forma de racismo. Su concepto de existencia no permite que se piense a los seres humanos como una raza.»