13 agosto 2013

¿Qué hacer el día después de una amenaza de muerte? por Laurie Penny (New Statesman)

What do you do the day after a death threat? 
por Laurie Penny (New Statesman
¿Qué hacer el día después de una amenaza de muerte?
«Ayer por la noche fui a cenar con una amiga, M, que es una de esas mujeres que no pueden caminar por la calle sin ser molestada por los hombres: abucheándola,  profiriendo ruidos de animales extraños hacia ella, profesando amor eterno o amenazándola de violación. Esta es una realidad cotidiana para muchas de nosotras, pero con M se está en otro nivel de conciencia de la amenaza. Simplemente ir con ella a casa paseando se siente como caminar a través de un campamento enemigo. Estamos hablando, por supuesto, sobre la situación de las mujeres que tienen una presencia en Internet en el Reino Unido en este momento, y lo aterrador e implacable que el acoso sexista se está volviendo, y M me preguntó cómo me las arreglo para seguir escribiendo, dado que he estado tratando con toda esta mierda durante más de tres años. Yo le pregunté: ¿cómo sigues caminando por las aceras en público? La respuesta es: M camina con sus caderas balanceándose y con la cabeza bien alta. Porque sabe que tiene derecho a la calle.
El lunes recibí una amenaza de bomba. Esto ha estado sucediéndole a varias mujeres periodistas y políticas británicos prominentes recientemente, y supongo que es algún tipo de distinción dudosa, pero no por ello es menos aterrador y enfurecedor hasta el punto de tener que llamar a la policía y luego encontrar otro lugar para alojarse para la noche. Tengo la suerte de que vivir sola y tengo relativamente pocos problemas en agarrar mi bolsa de viaje y dormir en un sofá extraño, sé que al menos una de las otras mujeres que han recibido estas amenazas tienen un hijo con discapacidad, y sólo puedo imaginar las molestias y el estrés que tuvo que pasar.»