28 octubre 2015

Los ataques con drones matan a mucho más civiles que los reconocidos por EE.UU. por Die Zeit

Drohnenangriffe töten weit mehr Zivilisten, als die USA angeben 
por Die Zeit 
Los ataques con drones matan a mucho más civiles que los reconocidos por EE.UU. 
700 muertos en tres años, entre ellos 94 niños muertos: Un documento secreto muestra el verdadero alcance de la guerra de drones en Pakistán y acusa al gobierno de EE.UU. de engaño.
«La extensión de la guerra de drones en Pakistán es devastador - y más devastador de lo que los pronunciamientos oficiales quieren hacer creer. Esta tesis está sustentada en un nuevo informe en el que las autoridades paquistaníes han recopilado informaciones sobre los ataques con drones en las llamadas Áreas tribales bajo administración federal (Fata), es decir, las áreas tribales en la frontera entre Pakistán y Afganistán.
Como informa la organización periodística The Bureau of Investigative Journalism, que cita un informe secreto, los funcionarios de gobierno elevan el número de muertos a 746. Entre los cuales 147 han sido identificados de modo verosímil como civiles, 94 de las víctimas habrían sido niños. Las cifras se refieren a ataques con drones entre enero de 2006 y octubre de 2009. Mientras tanto se llevaron a cabo 75 ataques más por la agencia estadounidense secreta CIA y cinco más de la OTAN.

Los ataques por medio de vehículos aéreos teledirigidos no tripulados son para los EE.UU. una herramienta de envergadura en la lucha contra el terrorismo. Los aviones se utilizan principalmente en Pakistán y Afganistán, pero también en Somalia y Yemen. Esta forma de gestionar la guerra, que las Naciones Unidas calificaron recientemente como una violación del derecho internacional, recibió muchas críticas a nivel internacional. El gobierno de EE.UU. considera, en cambio, que los ataques con drones son un medio legítimo del que el presidente Barack Obama hace un uso mucho más amplio que su precedesor, tan criticado como instigador de la guerra, George W. Bush. 
Tanto el gobierno de EE.UU. como sus aliados recurren a las cifras oficiales para imponer cierta reserva. Desde círculos del gobierno de Washington se dice sólo que desde 2001 no habría más de 50 o 60 muertos "no combatientes" entre las víctimas. Muchos consideran este número como una subestimación risible. El director de la CIA, John Brennan, a su vez, considera las estimaciones en dirección contraria como "tergiversaciones intencionadas". Y en junio de 2012, el entonces presidente de Pakistán Pervez Musharraf afirmó: "Todos los informes sobre niños muertos son falsos".
Estas declaraciones son por fin contradichas por el informe ahora filtrado. Al contrario de otras estimaciones éste no se basa en informes de medios, sino en investigaciones sobre el terreno. Varios investigadores y funcionarios así como informantes del gobierno elaboraron en los pueblos afectados una lista del número y nombres de las víctimas, así como la magnitud de los daños materiales. Los periodistas londinenses citan en su informe varias fuentes que el informe secreto considera creíbles.
La escala global de esta estrategia bélica se pone de manifiesto con otras investigaciones de la organización periodística: así desde 2004 murieron al menos 2 566 personas en ataques con drones por parte de los servicios secretos en Pakistán. Otras estimaciones elevan el número a 3 570 víctimas mortales. De 411 a 890 de ellas han sido civiles.»