29 octubre 2015

En Crypto City la NSA vigila el mundo por Volker Schmidt (Die Zeit)

In Crypto City überwacht die NSA die Welt 
por Volker Schmidt (Die Zeit
En Crypto City la NSA vigila el mundo
Las revelaciones del denunciante de la NSA Snowden impactan: el servicio de inteligencia de EE.UU. lo escuchaba todo y a todos. Para eso fue exactamente creado. Por V. Schmidt.
«Supuestamente el espionaje es la segunda profesión más antigua del mundo (después de la prostitución). Sin embargo, ya quedaron atrás los tiempos sencillos en los que una horda de hombres de la edad de piedra escuchaban la cueva de otros para averiguar la mejor situación de las zonas de caza.
En el siglo XX el espionaje gracias al desarrollo de las modernas técnicas de telecomunicación se convirtió en un asunto de alta tecnología. La Agencia Nacional de Seguridad (NSA) de los EE.UU. es la organización de espionaje más secreta y técnicamente mejor dotada.
En la actualidad, opera desde un complejo de edificios futuristas en Fort Meade, Maryland: el "Palacio del enigma", como el periodista James Bamford llama a la autoridad central en su libro The Puzzle Palace. La central de la NSA es tan grande que muchos la denominan Crypto City, la ciudad en la que las informaciones se encriptan y desencriptan. El personal se ocupa permanentemente de escuchar y decodificar las telecomunicaciones del extranjero y desempeñan un papel clave en el laberinto de los servicios de inteligencia estadounidenses.

Las unidades de la fuerzas armadas estadounidenses establecieron desde la Primera Guerra Mundial organizaciones separadas encargadas de descifrar mensajes de radio enemigos y despachos telegráficos. Los servicios del ejército y de la marina husmeaban ya entonces en las comunicaciones civiles de diplomáticos extranjeros porque a cambio de tales informaciones el Ministerio de Asuntos Exteriores y la Casa Blanca cebaban el presupuesto del ejército.
En 1949 los servicios de información del ejército, la marina y el ejército del aire fueron puestos bajo el control de la nueva Armed Forces Security Agency (AFSA) de la cual surgió la NSA: una autoridad nacional bajo el control del Ministerio de Defensa y una misión que iba más allá de intereses militares. Oficialmente fue inaugurada el 4 de noviembre de 1952, el día en que el general Dwight Eisenhower se convirtió en presidente.
En 1957, el gobierno estadounidense describe, según informaciones del escritor David Kahn, por primera vez las tareas de la NSA oficialmente: "funciones técnicas altamente especializadas para el apoyo de la actividad de los servicios secretos de los Estados Unidos". Dicho claramente: la NSA escucha lo que puede y transmite las informaciones recolectadas a otros servicios secretos, la policía federal, el FBI, la DEA y otras agencias. 
La NSA tiene instalaciones en todo el mundo como en la base aérea británica en Menwith Hill, en Yorkshire. Hasta 2004 se elevaban al cielo también en Bad Aibling en Baviera antenas. Desde que entonces se cerró "Hortensie III", como el Servicio Federal de Inteligencia denominaba las instalaciones estadounidense, hay cinco antenas con forma de cúpula en un antiguo campo de aviación en Darmstadt en el sur del estado de Hessen.
La estación en Bad Aibling formaba parte, probablemente de Echelon -una red  de receptores de información transmitida por satélite a la que incluso la serie BBC imputó en 1999 tener acceso a "toda conversación telefónica particular, fax, email que tuviera lugar en cualquier lugar del planeta". La NSA dirigía el proyecto en el que también participaban los servicios de Gran Bretaña, Canadá, Australia y Nueva Zelanda.
Repetidas veces se reprochó a EE.UU. de usar Echelon para el espionaje económico. Quienes a la vista de las actuales revelaciones hablan de "escuchas de una escala inimaginable", parecen no haberse enterado de nada de eso -aunque incluso el Parlamento europeo discutió sobre Echelon. Que el espionaje con satélites se redujera, se debe menos al fin de la Guerra fría que a un cambio tecnológico: la circulación de datos tiene lugar hoy en más de un 90% a través de fibra óptica en la tierra en lugar de en el espacio.
Aunque las actividades de la NSA se dirigen contra el extranjero, los ciudadanos e instalaciones estadounidenses son tabú sólo teóricamente. En el proyecto Shamrock, los agentes reunieron desde 1945 hasta 1975 copias de telegramas de empresas estadounidenses que circulaban por EE.UU. Cuando una Comisión de investigación a consecuencia del escándalo Watergate reveló esta praxis, fue decretada una ley según la cual un tribunal especial tenía que autorizar estas acciones en el interior del país. El Tribunal de Vigilancia de Inteligencia Extranjera, según los críticos, rechaza sólo un 0,03% de todas las solicitudes. Probablemente haya autorizada el programa Prism en cuyo marco la NSA recogió los datos de las empresas de telecomunicaciones.
La administración del presidente George W. Bush después de los ataques del 11 de septiembre de 2001 ni siquiera se molestó en esperar la confirmación judicial. El New York Times reveló en 2005 que la NSA había interceptado llamadas telefónicas de los EE.UU. a otros países.
La NSA es el mayor empleador del mundo de matemáticos y sede puntera de la ciencia de la criptografía, la ciencia de cifrar y descifrar información. En Fort Meade aún opera su propia fábrica de chips. Un centro de datos en construcción desde mayo debe estar terminado en 2016.  
La NSA también aplica técnicas avanzadas en la denominada Minería de datos: para rastrear grandes cantidades de datos en busca de informaciones valiosas. Y debe poder llegar hasta los ataques cibernéticos, incluso quizá introducir software malicioso en ordenadores enemigos. Esto puede parecer más sutil que el ataque con maza de los hombres de la edad de piedra. Pero es parecido en su brutalidad.»