27 junio 2013

Un americano que no está en venta por Robert Scheer (Truthdig)

One American Who Isn’t for Sale 
por Robert Scheer (Truthdig
Un americano que no está en venta 
El denunciante Edward Snowden trabajó para una compañía privada que el año pasado obtuvo el 98 por ciento de sus 5,8 mil millones de los mismos contribuyentes que están siendo espiados.
«Así que es cierto que como una vez nos advirtió el director de cine Michael Moore, el Grupo Carlyle es el Gran Hermano. Esta es la firma de capital privado de 176 mil millones que una vez empleó al expresidente George H.W. Bush, a su secretario de estado James A. Baker III y a una serie de luminarias políticas que avergonzarían a cualquier otra lista de la élite gobernande de Estados Unidos. También a un buen número de demócratas como el jefe de gabinete de Clinton, Mack McLarty y Arthur Levitt, el hombre que Clinton nombró al frente de la SEC durante la creación de la burbuja inmobiliaria.
También es la empresa propietaria de Booz Allen Hamilton Inc., que, gracias a las revelaciones de uno de sus empleados, el denunciante Edward Snowden, ahora sabemos, recoge y almacena gran parte de la inmensa base de datos PRISM con la que el gobierno espía a la ciudadanía de la nación. Se trata de un espionaje sistemático a través de los registros telefónicos y de Internet de cientos de millones de estadounidenses realizadas por Snowden y otros empleados de Booz Allen, que tuvieron el acceso más amplio a nuestros datos personales más íntimos, mientras trabajaban en una empresa con fines de lucro.
Su comercio son nuestros datos, y desde el 11 de septiembre, observarnos se ha convertido en un negocio mega lucrativo. "Booz Allen Hamilton", según informó en The New York Times el domingo, "se ha convertido en una de más mayores y más rentables corporaciones de los EE.UU. sirviendo casi exclusivamente a un solo cliente: el gobierno de los Estados Unidos." La palabra "servir" podría ser un poco forzada, porque el 98 por ciento de sus 5,8 mil millones de ganancias proceden de los mismos contribuyentes que están siendo espiados.»