30 junio 2013

La preparación por el Pentágono de la guerra contra nosotros por Alexander Reed Kelly (Truthdig)

The Pentagon’s Preparations for War Against Us 
por Alexander Reed Kelly (Truthdig)
La preparación por el Pentágono de la guerra contra nosotros
«Una veintena de documentos recientes del Departamento de Defensa y otros documentos oficiales advierten de que el cambio climático, la crisis energética y la crisis económica podrían provocar oleadas de disturbios civiles. Esta idea parece explicar la proliferación de los programas de seguridad y vigilancia de la última década.
La preparación tiene sentido desde la perspectiva del gobierno (cuatro de los  cuales -Gran Bretaña, Canadá, Australia y Nueva Zelanda- parecen haber tenido acceso a los datos recolectados por el programa de espionaje de la NSA desvelado en las pasadas semanas, como miembros de una alianza de inteligencia conocida como "Cinco Ojos"). El mundo pude desmoronarse de tres maneras diferentes. En el caso de que lo haga, aquéllos en el poder quieren disponer de los medios para mantener el control. El columnista de Truthdig, Chris Hedges, ha venido advirtiendo de esto desde hace tiempo.

Un documento militar legal concede poderes extraordinarios para intervenir en una "emergencia" nacional o "disturbios civiles" al margen de la aprobación de la Casa Blanca. Una ponencia sobre Estrategia Nacional de Seguridad de 2006 advierte de que "la destrucción medioambiental, ya sea causada por el comportamiento humano o mega desastres catastróficos... pueden desbordar la capacidad de respuesta de las autoridades locales, y puede incluso sobrepasar a los ejércitos nacionales, requiriendo una respuesta internacional." 
Dos años más tarde, la Estrategia de Modernización del Ejército del Departamento de Defensa describió una próxima "era de conflicto persistente"  debido a la competencia por "agotar los recursos naturales y los mercados de ultramar" alimentando "las futuras guerras por los recursos sobre el agua, los alimentos y la energía", y la predicción de un resurgimiento de ideologías "radicales contra el gobierno que potencialmente amenazarían la estabilidad del gobierno."
Ese mismo año, un informe del Instituto de Estudios Estratégicos del Ejército de EE.UU. advirtió de que una serie de crisis internas podrían iniciar los disturbios civiles a gran escala. "Bajo las circunstancias más extremas", según el informe, la acción del Departamento de Defensa "podría incluir el uso de la fuerza militar contra los grupos hostiles dentro de los Estados Unidos. Además, el Departamento de Defensa sería, por necesidad, un centro potenciador fundamental para la continuidad de la autoridad política en un conflicto o disturbios civiles multi-estatales o nacionales. "Al mismo tiempo, el Pentágono comenzó a desarrollar una fuerza de 20.000 soldados que estarían disponibles para responder a las "catástrofes nacionales" y los disturbios civiles.
Por supuesto que hay dinero en este juego también. Al hablar ante los empleados de Booz Allen Hamilton, el contratista de defensa en el que trabajaba el antiguo empleado de la NSA, el  denunciante Edward Snowden, el teniente coronel Marcos Elfendahl, entonces jefe de la División de Conceptos Conjunto y del Ejército, en 2010, describía los preparativos para luchar en el país como una forma de legitimar el presupuesto militar de EE.UU.. 
También en 2010, el progama anual del ejército Quest Unified -una conferencia anual para determinar cómo debe librarse la guerra en el futuro- habla de que las expectativas de "desastres ecológicos y una economía débil" fomentaría la migración a las zonas urbanas, aumentando las tensiones sociales dentro de los Estados Unidos y entre "naciones escasas de recursos." 
La trágica ironía es que la política exterior e interior del gobierno de EE.UU. ha creado y sigue creando las condiciones de los disturbios violentos que tanto los críticos sociales y funcionarios honestos están esperando. 
Nafeez Ahmed, el colaborador de The Guardian que merece un gran crédito por compilar extractos de estos documentos para el público, concluyó su artículo sobre el tema diciendo: "El Pentágono sabe que las crisis ambientales, económicas y de otro tipo pueden provocar una generalizada indignación pública hacia el gobierno y las empresas en los próximos años. Las revelaciones sobre los programas mundiales de vigilancia de la NSA son sólo el último indicio de que éstas últimas crean inestabilidad en el país y en el extranjero, y que la desilusión con el statu quo se intensificará, las poblaciones occidentales están siendo cada vez más vistas como enemigos potenciales que deben ser vigiladas por el Estado."
El asunto tiene una lectura local con los ejemplos de los ataques por parte del gobierno y la industria privada, ambos de la mano, a grupos de activistas nacionales