18 noviembre 2015

La muerte de la verdad por Chris Hedges (Truthdig)

The Death of Truth 
por Chris Hedges (Truthdig
La muerte de la verdad
El uso de los vastos recursos globales contra Julian Assange y WikiLeaks presagia un mundo distópico donde cualquiera que exponga la corrupción, las mentiras y los crímenes del poder será tildado de terrorista.
«Una pequeña punta de la vasta red subterránea de las agencias gubernamentales y de inteligencia de todo el mundo dedicados a destruir WikiLeaks y detener a su fundador, Julian Assange, aparece fuera del edificio de ladrillo rojo de Hans Crescent Street, que alberga la Embajada de Ecuador. Assange, el refugiado político más conocido del mundo, ha estado en la embajada desde que se le ofreció refugio allí el pasado mes de junio. La policía británica con chalecos de Kevlar negro se alza día y noche en las escaleras que conducen a la construcción, y otros esperan en el vestíbulo justo delante de la puerta de la embajada. Un oficial se encuentra en la esquina de una calle lateral frente a los icónicos almacenes Harrods, a media manzana de distancia de Brompton Road. Otro oficial asoma por la ventana de un edificio vecino a pocos metros de la habitación de Assange en la parte posterior de la embajada. La policía se sienta alrededor las veinticuatro horas en una furgoneta de comunicaciones rematada con un conjunto de antenas que capturan presumiblemente todas las formas electrónicas de comunicación de la planta baja de Assange.
 
El Servicio de Policía Metropolitana (MPS), o Scotland Yard, dijo que el costo estimado de rodear la Embajada de Ecuador desde el 19 de junio del 2012, cuando Assange entró en el edificio, hasta el 31 de enero 2013, es el equivalente a 4,5 millones de dólares.
Gran Bretaña ha rechazado una petición de Ecuador para que se conceda a Assange un salvoconducto a un aeropuerto. Él está en el limbo. Se trata, dijo, como vivir en una "estación espacial". 
"La situación actual, para ellos, es una pérdida", dijo Assange de la campaña liderada por Estados Unidos en su contra mientras nos sentamos en su pequeño taller, lleno de cables y equipos de informática. Tenía la cabeza llena de canas y barba gris en la cara y llevaba una camisa blanca  ecuatoriana tradicional bordada. "El Pentágono amenazó a WikiLeaks y a mí personalmente, nos amenazó delante de todo el mundo, exigió que destruyéramos todo lo que habíamos publicado, exigió que dejáramos de  'solicitar' nueva información del gobierno de los EE.UU. a los denunciantes, exigió, en otras palabras, la aniquilación total de un editor. Afirmó que si no realizábamos la autodestrucción de esta manera, seríamos 'obligados' a hacerlo".
"Sin embargo, han fracasado", continuó. "Ellos establecieron las reglas acerca de lo que era una victoria. Perdieron en todas las batallas que definieron. Su pérdida es total. Hemos ganado en las cuestiones importantes.  La pérdida de prestigio es difícil de exagerar. El Pentágono volvió a publicar sus amenazas el 28 de septiembre del año pasado. Esta vez nos echamos a reír. Las amenazas se inflan rápidamente. Ahora el Pentágono, la Casa Blanca y el Departamento de Estado tienen intención de mostrar al mundo los perdedores vengativos que son a través de la persecución de Bradley Manning, de mí y de la organización en general".»