29 mayo 2013

La economía de Japón se recupera: ¿una lección para Europa? por Le Monde

L'économie du Japon repart : une leçon pour l'Europe ? 
por Le Monde 
La economía de Japón se recupera: ¿una lección para Europa? 
«Buenas noticias: el Imperio del Sol Naciente se despierta. La tercera economía más grande del mundo parece salir de un largo sueño. Esto es por lo menos lo que augura esta semana el primer conjunto de estadísticas optimistas que Japón tiene desde hace mucho tiempo. Y que interpela a Europa: ¿hay una lección que aprender en Tokio?
Después de quince años nos habíamos acostumbrado a la imagen, muy real, de un Japón detenido por la calma chicha de la deflación -esa presión a la baja sobre los precios que ahoga el crecimiento. Japón era sinónimo de un país jamás recuperado verdaderamente de una crisis bancaria monumental. Lastrado por una deuda pública de aproximadamente 245 % de su producto interior bruto, Japón corría en vano tras su recuperación. Hasta el punto de hacer olvidar otro hecho: seguía siendo uno de los países más ricos del mundo.
De regreso al poder en diciembre, el primer ministro de derechas Shinzo Abe  (Partido Liberal Democrático) promete hacer salir a Japón de la anemia. Quiere terminar con la obsesión de la estabilidad de los precios y del yen fuerte. Ordena al jefe del Banco de Japón, Haruhiko Kuroda, aumentar la inflación -¡un aumento del más del 2% de los precios o la puerta!
Kuroda obedece. Para inundar el mercado de liquidez, lanza un programa de compra masiva de bonos del Tesoro a un ritmo mensual de 21 mil millones de dólares. El objetivo es doble, por una parte, se trata de obligar a los inversores a abandonar las obligaciones del estado, de un rendimiento cada vez menor, para colocar el ahorro en otro lugar -principalmente en la Bolsa. Para crear un efecto de riqueza que les impulse a gastar más, es necesario aumentar el valor de la cartera bursátil de los ahorradores japoneses. Por otra parte, es necesario una bajada del yen para dar un empujón a las exportaciones japonesas -¡lo que nunca puede venir mal!
Apuesta ganada si se cree a las cifras publicadas el jueves 16 de mayo en Tokio: la tasa de crecimiento de la economía ha sido del 3,5% en ritmo anual durante el primer trimestre de 2013. Los dos tercios del alza son atribuidos al relanzamiento del consumo interno. Mientras tanto, el yen ha perdido el 20% de su valor con relación al dólar desde noviembre de 2012, se ha depreciado frente al won coreano y al dólar australiano, algo que a penas a perjudicado las exportaciones.
Un mercado de acciones en alza, una moneda a la baja, precios que suben: la martingala Kuroda debería interesar al Banco Central Europeo. Si la receta japonesa no es exportable tal cual, puede ser al menos una fuente de inspiración.
Porque la Unión Europea -donde la inflación es del 1,2 % como en el Japón anterior a Abe- podría estar amenazada igualmente de una larga fase de deflación. El BCE sigue obsesionado por la estabilidad de los precios, algo que es conforme a sus estatutos, pero no necesariamente a las necesidades de la Unión Europea en tiempos de recesión. Y si el BCE no es totalmente dueño de la tasa de cambio del euro, algunos de los Diecisiete consideran que la moneda única está sobrevalorada. En resumen, no sería inútil que Kuroda viniera a Francfort a hacer una presentación a Mario Draghi.»