07 junio 2013

El automóvil individual pierde atractivo por Audrey Garric (Le Monde)

La voiture individuelle perd de son attractivité
por Audrey Garric (Le Monde)
El automóvil individual pierde atractivo
«"El automóvil individual está perdiendo su importancia como un símbolo de estatus social." Esta afirmación no proviene de una organización ambiental, sino de  la aseguradora alemana Allianz, a pesar de ser socio del gigante automovilístico BMW, en un estudio titulado "Allianz Risk Pulse", publicado el 23 de mayo.
Sabemos que la industria automovilísitca atraviesa una crisis desde hace varios años, por lo menos en Occidente, con menos coches vendidos y la circulación estancada. Francia, con 1,9 millones de coches nuevos registrados en 2012, concoció un descenso de 165.000 vehículos en cinco años (- 8%). La misma tendencia en el Reino Unido (- 15%), España (- 56%) o incluso en los Estados Unidos (- 3%). El "pico" de la venta de coches se ha superado, afirma el estudio.
La crisis económica en Europa es obviamente responsable en parte de esta debacle. En Alemania, el precio de la gasolina ha aumentado por lo menos en un 30% desde 2005. En el Reino Unido, el costo del auto fue identificado como la principal razón para no conducir uno por las generaciones más jóvenes.
Pero estas razones económicas no lo explican todo. "Se observa una estabilización del tráfico en Occidente desde 2000, mientras antes aumentaba continuamente," asegura Charles Raux, investigador  (CNRS) y Director del Laboratorio de Economía del Transporte de la Universidad de Lyon II. "Los cambios en los hábitos de movilidad por lo tanto ya se iniciaron antes de la crisis, y ésta los ha exacerbado".
"En la adquisición de medios de transporte, las decisiones de los consumidores ahora tienen más en cuenta cuestiones como la responsabilidad social y la huella de carbono", dijo Clem Booth, miembro de la Junta de Allianz.
Los habitantes de las ciudades cada vez utilizan más el coche compartido y el viaje compartido, y estas opciones se vuelven más cómodas y atractivas, gracias a la creciente cantidad de teléfonos inteligentes que les permiten ver la ubicación de los vehículos disponibles. El número de usuarios de estos dos modos de transporte debe llegar a 5,5 millones en 2016 en Europa, según un estudio de 2010.  
Los urbanitas utilizan también más la bicicleta o el transporte público y recurren cada vez más a las compras en línea y entrega a domicilio, lo que limita el movimiento. Por último, en Europa como en los Estados Unidos, la obtención de un permiso de conducir interesa menos a los jóvenes.
"Para la generación más joven, el coche tiene un lado más anticuado y culpabilizante que en el pasado. Hay un verdadero abandono del el automóvil," dice Charles Raux. "Sin embargo, fuera de las ciudades, el principio de la realidad prima: el coche sigue siendo la reina para buscar trabajo. Esta  restricción se mantiene fuerte."  
Según el investigador, se espera que estos cambios de comportamiento vayan a más en el futuro, sobre todo si están "acompañados" por el gobierno. "Sabemos la solución: promover el transporte público y restringir el uso del coche, planteando la cuestión del impuesto sobre el carbono en el combustible y de peajes urbanos en la ciudad.»