16 enero 2012

Der Weg in die Knechtschaft
por Omar Issing (Frankfurter Allgemeine Zeitung)

El camino de la servidumbre
Si los bancos y los estados no pueden declararse en quiebra, se desarticulan los principios de la economía de mercado. Quien por esta razón pone en cuestión todo el sistema, no ha comprendido nada.
"Fue un viraje de la Historia: con la caída del Muro y el colapso del Telón de Acero la democracia había vencido sobre la dictadura, el mercado sobre la planificación. En apenas ninguna nota necrológica de Friedrich August von Hayek -muerto en 1992- faltaba la referencia a que había llegado a ver la victoria de sus ideas sobre Marx y sus epígonos.
La idea de Occidente como 'triunfador' en esta competición no refleja, por supuesto, los criterios con los que Hayek había caracterizado los rasgos fundamentales de una sociedad libre. E incluso la gran alegría sobre los acontecimientos históricos no disculpan aprobación de Francis Fukuyama despertó con su tesis del 'fin de la Historia'. '¿Tiene la Historia universal un sentido?', titulo Karl Popper el último capítulo de su obra magna La Sociedad abierta y sus enemigos -para contestar a continuación la pregunta de modo inequívocamente negativo.
Desde hace mucho tiempo, la competición entre sistemas vuelve a ser encarnizada. Los representates de China estuvieron siempre convencidos de la superioridad de su sistema. Quien recibe diariamente visitantes peticionarios del mundo occidental, no puede menos que fortalecer esta conciencia. ¿Puede sorprender si en las regiones en desarrollo el modelo de un capitalismo autoritario encuentra seguidores, incluso personas fascinadas por este modelo? En Alemania se oculta detrás de la idea que no es raro oír de que Occidente no puede imponer a Oriente sus valores, más que en el reconocimiento tácito de 'otro camino' hacia el éxito económico.
La crisis del mercado financiero y una serie de intervenciones para evitar el colapso del sistema han dañado severamente la confianza en el orden económico de mercado. Dado que por primera vez las instituciones financieras han alcanzado un tamaño tal o están entrelazadas unas con otras de tal manera que su insolvencia precipitaría la totalidad del sistema al abismo, no le queda a la política otra opción que intervenir de manera masiva.
El hecho de que un banco tenga una relevancia sistémica hace que tome al estado y, esto significa en última instancia, al contribuyente, casi como rehén. Con ello, sin embargo, el fundamento de los libres mercados se tambalea. La economía de libre mercado se basa en el principio de que los actores puedan en el marco de lo que regulan las leyes actuar con libertad".