27 septiembre 2011

En Jerusalén, plegarias y resignación
por Robert Fisk (Rebelión)

"Allí estaba yo, en la Vía Dolorosa, por supuesto, conversando con un señor de edad mediana en playera, con apenas un asomo de barba y una alfombrilla para la oración bajo el brazo izquierdo. Le pregunté, como era de rigor, qué pensaba del discurso de Obama. Sonrió con sorna, como si adivinara que yo sabía lo que iba a decir. "¿Qué esperaba usted?", dijo. Correcto. Después de todo, Haaretz ya se había referido esta semana al "presidente Barack Netanyahu", mientras el racista ministro israelí del exterior comentó que él habría firmado el discurso con las dos manos. Tal vez, reflexioné en Jerusalén este viernes, Obama en realidad busca ser relecto... al Knesset israelí."