11 agosto 2011

Sex Slavery and Impotent Outrage
por Richard Schickel (Truthdig)

Esclavas sexuales e indignación impotente
En el verano, cuando nuestro ánimo se presta a la diversión The Whistleblower es una película que puede pasar desapercibida. Pero no debería ser así.
"The Whistleblower cuenta la historia de Kathryn Bolkovac (Rachel Weisz), una joven oficial de policía que encontrándose en una complicada situación personal toma la decisión de aceptar un trabajo bien pagado por la ONU en Bosnia en 1999. Allí, de una manera más o menos inocente, da con un caso que implica el tráfico de chicas para prostitución, o para denominar el crimen por su su nombre correcto, esclavitud sexual. Paso a paso descubre que lo que parecía un caso aislado es, en realidad, una amplia conspiración, implicando a cientos de personas y millones de dólares, y la complicidad no sólo de la compañía encargada de poner orden en el caos que era Bosnia en esos días, sino también oficiales de policía y personal de la ONU.
Bolkovac no obtiene la ayuda de nadie en sus investigaciones; su indignación es mayoritariamente recibida con guiños y evasivas (e indiferencia burocrática) por sus colegas y superiores (con las notables excepciones de Vanessa Redgrave como la directora de la unidad de de género y defensa de los derechos de la mujer y David Strathairn como un oficial de la ONU). Pero es particularmente afectada por las historias de dos víctimas del tráfico de esclavas, y pronto las paredes de su oficina están cubiertas con fotos de los sospechosos. Más importante, empieza participando en las incursiones en los burdeles, donde las condiciones son mucho más brutales de lo que sospechaba. Con el tiempo, Bolkovac es despedida de su trabajo, pero ella se las arregla para salir con las pruebas, que utiliza para llamar la atención sobre las horrendas condiciones en Bosnia."