14 abril 2011

El triunfo del morbo y la confusión
por Irene Lozano (El País)

"Tal vez la forma de evitarlo pase por contestar a las cinco preguntas de siempre: qué función tiene el periodismo; quién se beneficia de él, además de los accionistas; cómo puede engrandecer un país; cuándo deja de ser útil; adónde quiere ir. Se trata de cuestiones que la tecnología no va a resolver, puesto que las herramientas carecen de voluntad, y somos las personas quienes decidimos cómo emplearlas. Si todas las energías de los medios se concentran en perseguir hasta el último euro refulgente, poca fuerza les quedará para preocuparse de los escrúpulos. Vigilemos, no obstante, sus consignas, porque los dueños del lenguaje siempre han honrado el bien mientras practicaban el mal, como nos advirtió Julien Benda. Aún hemos de ver cómo invocan la libertad de información y de expresión quienes solo aspiran a blindar su ilimitada libertad de hacer dinero."