26 marzo 2011

Malas compañías
por Rafael Argullol (El País)

"Y, entre los sucesivos visitantes, vemos también a los nuestros, y el bochorno aumenta. En enero de 2009 -¡hace solo dos años!- podemos contemplar al rey Juan Carlos, acompañado del "payaso sangriento", recorriendo las ruinas del palacio destruido de Baab Azizia. Firma en el libro de visitas, y el archivo nos muestra lo que escribe: "muy contento de estar por primera vez en Libia". También vemos a un satisfecho Zapatero en 2010, hace únicamente un año. Está en otro palacio de Trípoli, mientras el "payaso sangriento" le pone la mano sobre el brazo con un gesto de gran familiaridad. A quien más vemos es a Aznar, vanguardista en la frecuentación del tirano, al que elogia por "recorrer el camino contrario al de Cuba", elogio que extiende a su buen amigo, el tunecino Ben Ali, a quien, con grandes dotes proféticas, augura un gran futuro.
Ya sabemos que todos los personajes citados visitaron a Gadafi para velar por nuestros intereses. ¿Quién lo dudaría? Pero, en consonancia con la sangre y los tiempos que corren, qué no darían para borrar al "payaso sangriento" de la foto o, aún mejor, borrarse ellos, huéspedes y anfitriones que nunca existieron. No pueden. El archivo transparente impide deshacerse de esas malas compañías que uno jamás debió tener."