07 marzo 2011

Le Pen, de nuevo
por Gabriel Albiac (ABC)

"A partir de la llegada de Mitterrand al poder, la televisión pública despliega una asombrosa campaña al servicio de Le Pen. El estupor entre los periodistas cercanos al PS es completo. Y Mitterrand delega en el más fiel de sus hombres, el entonces ministro de Asuntos Sociales y años después primer ministro Bérégovoy, para que explique discretamente su estrategia. Del mensaje deja constancia F.-O. Gisbert en su biografía de Mitterrand: «Tenemos el mayor interés en promocionar al Frente Nacional, porque hace imposible la elección de la derecha. Cuanto más fuerte sea el Frente, más invencibles seremos nosotros. Es la oportunidad histórica de los socialistas». Contabilidad sencilla: los votos de Le Pen sólo podían provenir del electorado conservador. Ese recorte de votos garantizaba la mayoría para la izquierda.
Fue un fiasco. Le Pen subió, sí. Sólo que sus votos venían, no del electorado de la derecha clásica, sino del de la izquierda obrera en periferias urbanas degradadas por el descontrol migratorio. En particular, de los votantes de un partido comunista que inició su extinción vertiginosa."