14 marzo 2011

La filosofía
por Ignacio Sánchez Cámara (ABC)

"Europa y, quizá, el Occidente entero, padecen una grave crisis moral. Toda crisis moral es una crisis filosófica. Husserl diagnosticó que en la crisis europea tenía una influencia decisiva la crisis de la filosofía. Si la filosofía hubiera muerto, como algunos pretenden, la cosa no tendría solución. Pero no es así. El primer paso y la condición para superar la crisis de la filosofía consisten en evitar suplantaciones y preservar lo que ella genuinamente es. Nietzsche renunciaba a extender la filosofía: le bastaba con que la cultivaran de verdad unos pocos y no se perdiera su sentido genuino.

Un libro publicado en 1965 arroja alguna luz. Su autor es K.-H. Volkmann-Schluck, y su título, Introducción al pensamiento filosófico. En él, se afirma que lo que la filosofía es quedó para siempre establecido por los griegos. Cinco serían las determinaciones de la filosofía, aparentemente distintas, pero, en el fondo, reductibles a unidad sustancial: búsqueda de los primeros principios y causas de lo real; ciencia del Ente en cuanto ente; contemplación de la verdad; tendencia hacia la muerte; y asimilación a lo divino. De ellas, las más «normales» son, quizá, la primera y la tercera. Las más extrañas, las dos últimas. Y la fundamental, la que da unidad a las cinco, la segunda.

¿Qué es el Ser?

La filosofía, según Aristóteles, se ocupa del Ente en cuanto es. La pregunta originaria es ¿qué es lo que hace que el Ente sea ente? O, si se prefiere, en qué consiste el Ser. Pero llegar a conocer el Ente en cuanto es, es tanto como conocer sus primeros principios y causas, su fundamento. Y esto es la verdad, porque, en definitiva, la verdad es el Ente.

Lo de la tendencia hacia la muerte parece no ya sólo extraño, sino inaceptable. Sin embargo, Platón, en el Fedón, afirma: «Todos aquellos que se ocupan en debida forma con la filosofía parecen, en efecto, ocultos como están ante los demás hombres, no haber puesto sus miras sino en sucumbir y en estar muertos». La filosofía es cosa del alma que se aparta de lo corpóreo, es un recogimiento del alma en el pensamiento puro. Pero la separación del alma y el cuerpo es la muerte. Por eso el filósofo, según Platón, se ejercita en el morir. Y la tendencia al conocimiento de lo esencial, de lo que permanentemente es, constituye una asimilación a lo divino.

Veinticinco siglos

Quedan así relacionadas las cinco determinaciones fundamentales de la filosofía, según Platón y Aristóteles. Cualquier parecido con lo que suele pasar por filosofía es inexistente. Se dirá que se trata de una concepción anticuada, superada, muerta. Quizá quepa contestar que anticuada, no; sólo antigua. Al cabo, tiene veinticinco siglos.

No se trata de que esos dos grandes filósofos hayan resuelto los problemas de la filosofía, sino de que han establecido, para siempre, lo que ella, de suyo, es. Uno puede cultivar, cómo no, la política, la sociología, la antropología, etc. Lo que no puede pretender, con razón, es que eso sea la filosofía.nullUno está en su derecho de considerar que se trata de una pérdida de tiempo, de algo infinitamente inútil. Pero ahí reside la esencia de la filosofía. Y los grandes filósofos se han ocupado, de un modo u otro, de esos problemas. Algún vago prestigio debe aún conservar cuando sus suplantadores usurpan su nombre venerable.

Que en el tiempo reciente Heidegger es quizá quien se ha ocupado de la filosofía de manera más radical, me parece cierto. Que está profundamente equivocado (y el adverbio no es casual), también me lo parece. La senda del verdadero pensar es apenas transitada. Pero de ella depende la regeneración de Europa."
(ABC Cultural, 13 de marzo de 2011 - número: 988).