28 mayo 2010

“Cirulo ministro. Te lo juro por mi madre”
por Joaquín Leguina (La Gaceta)

"Estamos en manos de un señor que antes de ser presidente del Gobierno no ha sido en la vida ninguna otra cosa: ni ha cotizado a la Seguridad Social por cuenta propia o ajena, ni ha tenido responsabilidad colectiva alguna que no tuviera que ver con el PSOE leonés, al cual dejó, por cierto, hecho unos zorros… Y con estos antecedentes fue elegido secretario general.
Ya de presidente –¿qué otra cosa cabía esperar?–, en la elección de sus colaboradores ha primado el más absoluto desprecio por el mérito y la capacidad, criterios que ordena la Constitución en la selección de los servidores públicos. Éste es un hombre que cree en su suerte personal, en su baraka, y tiene la rara habilidad de rodearse no de los que valen, sino de los que más y mejor le aplauden.
Cirilo Cánovas era Ingeniero Agrónomo y no tenía buen cartel entre sus compañeros de carrera, por eso le llamaban “cirulo”. Cuando Franco lo nombró ministro, uno de esos compañeros le envió a otro, residente en el extranjero, el siguiente telegrama: “Cirulo ministro. Te lo juro por mi madre”. Pues eso, que en este Gobierno sobran “cirulos”."