22 diciembre 2009

La amistad
por Gabriel Albiac (ABC)

"Sólo en la amistad veía el austero Baruch de Spinoza el territorio propio al hombre libre, porque sólo «al deseo por el cual se siente obligado el hombre que vive según la guía de la razón a unirse por amistad a los demás, lo llamo honradez, y llamo honroso lo que alaban los hombres que viven según la guía de la razón, y deshonroso, por contra, a lo que se opone al establecimiento de la amistad»."

Alfacar legendario
por Gabriel Albiac (ABC)

"Dos mil seiscientos años después, la voz del gran Heráclito de Éfeso debiera conmovernos: no hay nada en los cadáveres. La plenitud de un alma noble, si la hubo, está sólo en todo aquello intemporal que por ella fue forjado. Los monumentos funerarios son sórdidos homenajes a la superstición más negra: esa que prima muerte sobre vida. ¿Qué me importa el lugar donde revuele el polvo que una vez fue Aristóteles? Dejo correr los ojos sobre el texto prodigioso de la Metafísica y allí está cuanto de Aristóteles permanecerá inmune al horadar del tiempo; Aristóteles es esas letras; como es Rembrandt esos golpes brutales de pincel; como sólo hay Monteverdi en el sosiego de la voz con la cual Cathy Berberian pone, en este presente en el que escribo, la insoportable melancolía de Ariadna. La obra maestra abole cualquier presencia corporal de quien la hizo: es la obra de todos, la de nadie. Y por ello es eterna."

Barco Ebrio
por Gabriel Albiac (ABC)

"Y es de verdad extraño oír en voz de hombre adulto eso que ayer proclamó el -se supone que adulto- presidente del Gobierno: «No se responsabilizan en el gobierno de España». Hablaba él de la oposición, claro. Pero lo mismo podía reprochar a cualquier tipo sensato que cruzara la nave y dijera a su piloto muy educadamente: mire, el problema es que no tiene usted ni pajolera idea de para qué sirve una brújula. «No se responsabilizan con el gobierno de España». ¡Pues claro que no me responsabilizo, oiga! ¿Por qué demonios tendría yo que compartir la responsabilidad de un ignorante que ha hundido en pocos años la mejor situación económica que este país tuvo en el último medio siglo? ¿Qué demonios de responsabilidad pretende endilgarme usted en una cadena de chapuzas anticonstitucionales que han colocado a este que antaño fue un país al borde mismo de su disolución balcánica? ¿En nombre de qué locura tengo yo que responsabilizarme de la destrucción de las enseñanzas medias, de la desaparición material de las Universidades, del trueque del sistema de enseñanza en una insípida formación del espíritu nacional políticamente correcta? A cada cual su necedad. Nadie tiene por qué cargar con la culpa moral del mal que otros hicieron."