16 noviembre 2009

Nacional-sindicalismo
por Gabriel Albiac (ABC)

"Una sociedad corrupta alcanza sólo condición estable cuando corrompe el lenguaje a su propia medida. También aquí impera la despótica fórmula que la Alicia de Lewis Carroll tuviera que aprender de Humpty-Dumpty: las palabras significan lo que dicta el que manda. Zapatero, anteayer, ante sus jefes sindicales, formulaba la promesa de una mayor «presencia institucional» que les pague los servicios prestados. No podía hacer menos en favor de aquellos rudos muchachotes cuyo amor suplicó tan tiernamente. Y que son el verdadero brazo armado del gobierno socialista, en su proyecto de blindar un peronismo intemporal a la española."